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Estoy últimamente, y sin querer faltar a nadie, amariconao... veo cualquier cosa mas o menos sentimental y tengo ganas de llorar... me siento sensible, por lo tanto me siento amenazado, pues eso sólo lleva a las personas a hacerte daño; intento tomar las riendas, no me puedo permitir eso, no puedo ser débil y mucho menos demostrarlo. Ser frío o al menos intentarlo y seguir negando cualquier sentimiento. Pero es que... hay cosas...

La vida... ay c'est la vie!...

Lo primero que te enseña la vida es a llorar... Comienzas en la oscuridad, ves una luz sales... casi todos somos tímidos al principio... y por estar callado... ¡¡ZAS ZAS ZAS!! El médico de turno de zumba el trasero hasta que rompes a llorar... Son los primeros palos que te llevarás.

Tras sentirte perdido en tus primeros pasos, eres capaz incluso de centrarte poco a poco, tus padres te hacen ver que lo mas importante en estos albores debe ser, por tu bien, tener una buena base en tus conocimientos de moral. Si a esto unimos que hoy día existe una gran mayoría de personas cuyos primeros pasos los dieron en la postguerra o, con "suerte", ya consolidada la dictadura... pues mas palos para las ascuas...

Pasadas estas lindezas de bebitos, volcándonos en los estudios y en la influencia hipnótica que en nuestras neurónas era capaz de crearnos un balón... después pasábamos a volcarnos en otro tipo de "balones" y en la influencia hipnótica de los estudios (que nos quedábamos dormidos).

Tras concluir con muchas fatiguitas los bachilleres... y comenzar los estudios (bien sean los que a uno le gusten o lo que les gusten a los padres) universitarios o laborales... tras una lucha encarnizada con compañeros igualmente preparados, aterrizas en el mercado laboral.

Aquí, es evidente que vamos a recibir palos tras palos, sacrificios tras sacrificios... pero todo para obtener el resultado de tener un piso donde poder compartir tu vida con alguien y buscar la felicidad desde una atalaya de estabilidad.

Tras todo esto, suele llegar el momento, según tus progenitores, mas hermoso de la vida: la descendencia. El piso pasa a ser El Hogar. La verdad que tiene que ser grandioso que, tras realizar el cepillo, tengas un fruto de aquello... No eres capaz de mirarlo sin emocionarte, aunque tengas mas responsabilidad parece que todo va a salir bien, que con una mirada de esa criatura se te van todos los males... vamos que se te caen los huevos al suelo...

Le ves crecer, te hinchas de orgullo, le ves cosas tuyas, de su madre, de sus abuelos... te trae tantos recuerdos, te quita tantas angustias, te da alegrías y algún que otro disgusto... parece como si tu vida no tuviera sentido sin esa creación...

Sin embargo, puede llegar el día en el que un grupo de niñatos desalmados, que se creen inmunes gracias a una ley, que se creen dioses en un mundo de adultos atontados que creen que educar a un niño consiste en cantarle la canción del Ikea (esto no se toca, con esto no se juega...) y adularlos con todos los caprichos y aparatos innecesarios... a mi niño no se le toca, a mi niño sólo le chilla su padre... que bonito era llamar a tu profesor: "Tutor".... Pues ese grupo de niñatos son capaces de arrebatarte ese tesoro...
En un abrir y cerrar de ojos convierten tu cielo en infierno...
Aquello que representaba tu felicidad ahora ya no está... para siempre... para nunca...

Tras pasar por todo un calvario de situaciones surrealista, de aguantar ultrajes, de ocupar la misma habitación que los asesinos y complices de tu hij@, de tragarte la impotencia mas absoluta... llega el final y ¿qué obtienes? Poco o nada... condenados y absoluciones...

Y aún piensan en recurrir la sentencia (¿cómo no se nos cae la cara de vergüenza?), que no sea considerado "Asesinato" sino "Homicidio"... porque por ese matiz son cinco años menos...

Engañar a la sociedad para que le sea rebajada la pena...

¿Y a esos padres?¿Quién puede rebajarles su pena?



P.D.: Todo nuestro apoyo desde aquí...

Crudelius est Quam mori Semper timere mortem
¡Qué hermoso es vivir!

Seamos positivos por una vez: ¡la vida es hermosa...!

¡Qué hermoso es vivir!
Estar esperando todo el año ese pequeño mes del año que te da tanto, escuchar los primeros acordes del pasodoble de tu agrupación favorita, quedando embelesado y esperar fervientemente su nueva actuación... para que después vengan los enchufados de turno y tu agrupación favorita vuelva a perder ante la subjetividad de un jurado. Sólo osas exclamar...  "¡Me cagon su puta madre!".

¡Qué hermoso es vivir!
No hay cosa mas bonita que dar una vuelta por las calles de tu barrio, mirando de frente a ese solecito de la media tarde, que te da ese calor necesario para sentirte humano... y por andar despistado mirando al sol, te vas llevando todos los regalitos que han ido dejando los perros en la acera. Esto te hace perder los estribos y terminas la tarde con un "¡Me cagon su puta madre!".

¡Qué hermoso es vivir!
Esas situaciones de disfrute con tus amigos o tu familia, sentados en la terraza de un bar, hablando de cosas triviales, nada profundas pero que te hacen sentir feliz... pero siempre viene alguien vendiendo cd's o correas o artilugios luminosos... que te hacen ver la realidad de una gran cantidad de humanos. Estos desgraciados te hacen perder ese pellizco de felicidad...  "¡Me cagon su puta madre!".

¡Qué hermoso es vivir!
Estudia hijo, que el día de mañana lo agradecerás... y te hinchas de orgullo el día que concluyes unos estudios y más aún el día que consigues un emplazamiento laboral acorde a los mismos... ¡Qué bien! Pero llega un día que la "amistad" laboral concluye, la cadena se rompe... y aunque no estés preparado, sabes que ese puesto lo vas a perder. La próxima vez que te hablen de algún jefe sólo te saldrá un: "¡Me cagon su puta madre!".

¡Qué hermoso es vivir!
Sentir algo por alguien, no importarte lo sacrificios que hagas, creer que no puede haber nada mas hermoso que compartir tiempos sea o no correspondido por la otra persona... una palabra: efímero... Al final, lo que ocurrirá es que conocerá a alguien mejor que tú o simplemente se cansará, vamos que la vas a perder. Eso sin contar que puedas haber tenido descendencia...
Pensarás que lo único que has conseguido es perder tu tiempo.
Ahora sí, un rotundo..."¡Me cagon su puta madre!".

¡Qué hermoso es vivir!
Sentir esos días tontos y refugiarte con tus padres. Ser arropados por ellos como cuando se levantaban de madrugada, sin tú saberlo, sólo para ver si su angelito estaba dormido y tapado para no pasar frío. Disfrútalos... pues, a ellos, también llegará el día en que los vayas a perder... "Me cagon su puta madre".

Pero... ¡Qué hermoso es vivir!
Parece que en la vida sólo se aprende a perder, perder y perder. Aunque lo que realmente puede ocurrir es que la vida únicamente nos enseñe a perder, perder y perder.
Hasta que llega ese día en que la perdamos... en ese momento nos daremos cuenta de su verdadero valor, de lo que realmente dejamos atrás, de lo que hemos dejado de vivir por no perderlo, de los insignificantes detalles y deseos que nos hacen dichosos...

Ahí pensaremos que más vale perder cosas en la vida, que no haber tenido nada que perder en la misma...


Crudelius est Quam mori Semper timere mortem
A principios de los 90's, cuando todavía no sabía lo que era un móvil ni siquiera un botellín... ya sabía, gracias a ese niño calenturiento y cabezón, que una fémina puede ser muy difícil.

Eran tardes en las que intentabas no dormir siesta para poder hacer los deberes antes de que comenzará el atracón de dibus. Si mal no recuerdo comenzaba sobre las 17.30 en Telecinco (¡sí señores, hubo un tiempo en que dicha cadena no era Telechisme e incluso tenía programación infantil... y otra no tan infantil "mama chicho me toca,...") emitiendo "Lupin III", luego a las 18.00 emitia "Los Caballeros del Zodiaco" (lo siento pero es mi serie de culto y sólo con nombrarla se me ponen los vellitos de punta), a las 18.30 ¡zapping! a Antena3 donde echaban las aventuras de un chaval que es en el que nos vamos a centrar; su nombre: Narciso López... quizás sin nombrar su segundo apellido y con su nombre de bautismo no lo recordáis... pero si os digo que se llamaba "Chicho" y su segundo apellido era "Terremoto", ahora ya habéis caido, ¿a que sí?

Aún recuerdo algunos personajes como Antonio (el capitán de Los Bufalos), Eva (la entranadora), Rosita (la "novia"), Bobby (el perro), Tobias (creo que era otro del basket)... y superfamosas frases de la época (a lo mejor me he pasado con el adjetivo): "Tres puntos, colegas", "¡Pero que te he hecho yo, membrillo!", "Arriiiiiba el telón" y (para mí la mejor) "¡Son blancaaaaaaaas!"

Fue una de mis primeras desilusiones pues siempre esperaba el capítulo en el que cuando Chicho le levantara la falda a Rosita, esta no llevase... no llevase... ¡oh Dios! ¡Lo recuerdo como si fuese ayer!

Fueron unos dibus entretenidos, realistas y que nos enseñaron muchas verdades y enseñanzas de la vida:

1) Este muchacho deportista y pervertido nos fue enseñando que ni siendo una estrella deportiva podías tener a la chica de tus sueños, por mucho que fuese una panfila como "Rosita".

2) Gracias a esta futurista serie pudimos observar la moda que mas tarde llegaría a nuestro país: los perros llevando pantalones... Bentido Bobby, bendito sea, un perro enamorado de una chica y que se la tiene jurada a Chicho, y ese estilazo llevando los mismos pantalones que Obelix.

3) Lo interesante y morboso que era tener una entrenadora madurita y de buen ver, como Eva la entrenadora. Un pensamiento que arraiga fuertemente entre los hombres a partir de los veinte y que se convierte en una necesidad a los treinta y una utopía con mas edad.

4) El juego en equipo mola... pero para ganar necesitas una superestrella, vamos un Cristiano o un Messi que tenga "ataques secretos" como el tiro del plátano o el tiro del gato... ¡qué momentos!

5) Siendo bajito, gracioso y cabezón... nunca te comerás nada, sólo te matarás a... jugar al basket...

6) La verdad entre las verdades: Como una tía te enseñe las bragas hace contigo lo que quiera...



¡Tres puntos, colegas!








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